Los primeros días
Recomendamos esperar el período de curado inicial, aproximadamente 72 horas, antes del primer lavado. En ese lapso el adhesivo termina de asentar, sobre todo en bordes y curvas. No hace falta dejar el auto encerrado para siempre: sí conviene no meterlo en un túnel de cepillos al día siguiente de retirarlo del box.
Si en esos días hay polvo, un enjuague suave con agua a baja presión es preferible a restregar. Cualquier duda puntual del curado te la aclaramos al entregar el vehículo.
Lavado de rutina
Después sí: se puede lavar con normalidad. Shampoo neutro, dos baldes o un método que no reintroduzca tierra en el paño, y secado con paño limpio. Evitá solventes fuertes, desengrasantes de taller no pensados para PPF y esponjas abrasivas.
Los micro rayones superficiales de un PPF de calidad suelen atenuarse con calor. El sol de un día o un enjuague con agua tibia ayudan. No es una licencia para frotar con tierra: la autocuración cubre marcas leves, no un rayón profundo de llave.
Qué evitar a largo plazo
Lavaderos automáticos con cepillos duros, de forma reiterada, son el enemigo más común. Un ocasional no destruye el trabajo; el hábito sí acelera el desgaste visual. También evitá rasquetas duras en el hielo o en bichos secos: reblandecé con agua y levantá con paño.
Con ese mantenimiento, la película cumple los años de garantía y sigue protegiendo. Si necesitás un detalle de cuidado según el acabado brillante o mate, lo vemos al cotizar o al entregar el auto.